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Mostrando las entradas de 2015

Soplo de ti

Creo que te veo, creo que te encuentro creo que te añoro Creo me intranquilizan los impulsos este cuerpo tu nombre, tu nombre perpetuó mi boca labios manos, ojos miradas infinitas en ríos eternos... Nada la Nada de todo Sol, Luna, Cupido Nada palabras, mares de palabras una pausa besó beso de quietud intransigente magia, Eres verdad intransigente Eres secreto en un susurro... Tú... y nada, solo Tú.

Espejismo...

Volví a ti, en el espejismo del recuerdo Ya no siento sentir de ti hundido en tus labios reflejo de tu ansiedad, al verme. Quietud inalcanzable en las palabras de tu cuerpo reflejo del mundo lenguaje de vida. Volví a ti, caminamos juntos volamos volé al alcance de tu sonrisa pérdida directa sentimientos que no duermen. Reflejo de amor abismo del silencio qué se explica con palabras erótica poesía amarra ya mis ganas. Volví a ti, cantar de mis cantares ahogada en el vacío vacío de soledad de estar sin ti en el respiro aliento final... vivir!

letargo de ti...

Me obsesiono por ver la democracia en mis palabras y la ética de su comportamiento, pero a la larga todo es absurdo, tan absurdo como el amor que yo siento por usted. ¿Es tan ciega la idea de nuestra "estima"? Quizás no sea su media naranja pero tampoco somos como el agua y el aceite, en realidad a palabras de algunos, somos casi dos gotas de agua. No pretendo nada con estas palabras, tan solo... le extraño, admito que me hace mucha falta. Como le deje en una nota alguna vez, "vale la pena luchar, por lo que vale la pena tener". Aunque tengo una teoría, se perdió el interés. Ya no existe el riesgo, ese jugueteó que lo hacia todo más interesante. Solo existe la nada y ese espacio que era nuestro lo lleno -en su caso- el mundo. En mi imagen dramática de las cosas, soy ahora el espejismo de un recuerdo que un día logró llenarle de felicidad con una sonrisa al día. Y hoy, con eso me basta. PD. Nada de esto es autobiográfico, solo son palabras que el ...

Amor de mis amores!

Esos ojos suyos en los que alguna vez me perdí, aún tienen el brillo de ternura cuando algo le emociona; tan bonito es recordar a través de ellos. Hablar con usted es como si el tiempo no pasará, aunque nos sumerge en historias a lo largo de los años, viejos amores, uniones fortalecidas, felicidades de una vida juntos pero separados. Su sonrisa de memorias infinitas, risas que nunca pude besar, labios que a ratos solía callar en el suspiro de una canción; memorias de espacios invisibles o creaciones infinitas. Usted siempre tan original e inquebrantable, robando el encanto, enlazando palabras, innovando al mundo en cada uno de sus pasos; usted que hace el tiempo inexistente y la vida una sonrisa.

gritó...

Quizás es demasiado pronto, suficiente, mis dedos ya no funcionan, no emiten más. Quiero divisar el espacio en que no estás, ¡mentira! ya me canse de ver el tiempo pasar y no encontrar una reacción, una respuesta; está la nada complaciente de mi euforia. ¿Podría ser que ellos tengan razón? ellos, ellos, ellos no deberían existir entre tú y yo. Callaré, silenciare mi boca, mis pensamientos, no diré nada que predique tu nombre. Ya estoy harta de que sigas a mis labios, de suplicarte que me veas, "recuerda lo que el silencio olvida, mírame otra vez, aquí estoy, lo que ves es lo que soy".

Mrs. Rouge

Tuve el privilegio de que me mirarás como me mirabas, de ser ensueño en tu paladar y peligro en tus manos; carente de razón y atrevidamente yo, me consumía ante ti. Disfruté del delirio que eran tus besos, viajé en el contorno agridulce de tu pensamiento y morí, sí, de placer, ardiente placer, sumergido en la ilusión. Son irreverentes mis palabras llenas de mentirás, blancas mentirás pintadas de rojo como las rosas de tu cuento favorito, oh! Reina de corazones.

Puesta de sol

Añoré el verte un veinticuatro aludiendo aquella felicidad con el brillo de tu inmensidad tocando mi alma… El inconsciente latir de mi corazón Golpea las palabras, Golpea tus memorias, Golpea mis ganas, Soledad de tu recuerdo… Cómplice de un laberinto en el que te busco, encuentro, y me dejas en la quietud intangible del sollozo ahogado ante la palabra ausencia... Renuente, inquebrantable, ilusión marchita de tenerte, beberte, amarte; constante delirio de embriagante figura atrapa el amor que mi pecho guardó.

EN EL RÍO DE TU ESPLENDOR

Estaba pensando en si nos volviésemos a encontrar, siendo uno, y me di cuenta que era imposible, casi tan absurdo como que la luna es de queso. La edad nos ahoga en su río. Me despintaré las uñas para cambiar de suerte, volveré al espacio donde no te encuentres, marcaré mis pasos en la arena hacia el mar, y ahí, en el deseo de mis labios brincaré a la muerte para jamás perderme. Vibraré en el lapso de tu respiración como arcángel caído del cielo. Colapsaré las horas de tu cordialidad, entre tu alma y mi voz. Quebrantaré tu mirada, empapándote de mí. Tú, tú mojaras tus labios en los poros de mi piel. Navegante de mi cuerpo. Volcaré tu mundo en una sonrisa, que erizará el río de tu esplendor y te derrite… me derrite, la picardía, ironía, lo absurdo… y volvemos a ser uno. J'adore!

Su última sonrisa...

Alguna vez le conté sobre lo irresistible que era la mueca de sus labios, quizás en aquellos días de auxilio; NO, yo sé que NO. El choque entre nosotros comenzó con una mirada, NO; otra vez NO, en realidad fue una palabra, -castigo-, una palabra en acciones. La dramatización perfecta. En su inicio he de admitir, fue la comedía perfecta; ligera motivación estudiantil. Lleva el nombre de mi amor de verano, sí, ese que ha quedado perpetuo entre mis versos -los más cursis-, era agobiante, casi como usted, pero NO, jamás es igual. Procuré no seguir el juego, pero su coquetería era embriagante, podría dominar a cualquiera y yo solía someterme a su encanto. Hasta que el juego comenzó a desviarse y convertirse en letras románticas -absurdas-, error fatal. Un día fue usted, el otro yo, ¡oh! nos ignoramos tan bonito. NO sé cuándo comenzó todo, pero sé el final. Tuve sus mejores días, ¡oh! si, una mirada o dos, tres y se mordía los labios. Alguno tenía que iniciar, su especialid...

El amor de sus labios

En este título encontrará la ilusión que se ha mezclado en mi cordura, la intensidad de mi imaginativo se encuentra extasiada… me tortura. El castigo de un gran corazón es ver amor en aquellos de ojos puros. Usted aún en su arrogancia y superioridad, tiene la mirada más transparente que he conocido. Lo admito, me llena de ternura. Hoy mis labios han llegado al punto de callar, son una insolencia mis letras; el sabor de su boca es como el café de mi mañana, cálido, ferviente, irresistible. He aquí mi atrevimiento, ese que le hace morderse los labios. Dígame como sacarle de mi mente, si es usted el deseo que encarna mi cuerpo, complicidad de mi alma, luz de mi mirada. Hago del posesivo sentimiento su libertad. Y le dejo, le dejo en el ahogado sufrimiento de mis ojos, llueven. Por un beso robado. Bastardo cinismo, embriagador de pensamientos; como mentirle al capricho de este eterno e intenso amor que se niega a dejarle. Subyace el encuentro que no tendremos y aú...

Un dulce mal

Un rumor escuche decir sobre usted, poco después de su insolencia al olvidarme, segundos después de verme. Muchos dicen que fue para llamar mi atención ¿acaso no se da cuenta que mis ojos se clavan en usted? Al intentar ignorar su falta de respeto, me di a la tarea de no pensarle, más me era imposible. Existía algo que siempre lo traía a mi mente, y bueno esa insistencia suya de cruzarse en mi camino. Comprobé también esta semana que mientras nos ignoramos, pasea en ese camino en el que no me busca pero me encuentra, como si el destino nos atrajera y en el punto en que las miradas se cruzan, es siempre inevitable cruzar una palabra. Su osadía de meterse en mi vida privada, causa en mí un tremendo conflicto puesto que en el misterio se encuentra mi encanto, más es imposible no responderle, su humanidad es casi imparable, al menos conmigo. Hubo días en los que incomprensiblemente me dio mi espacio, gracias, ahí mi dulce mal salió a la luz, ese de tu ausencia, fue cas...

Poros

Quiero disfrutar su esencia como el mar de mis placeres. Ahogarme en lo inexplicable de su naufragio, del abrumador refugio de sus besos. No hay pensamiento sin su imagen, esencia de mis días; ya es el tiempo relativo, navegante del delirio que me arrastra al no verle. Cómo encontrar el respiro si de su aliento yo vivo; la incertidumbre más grande en la isla que es mi cuerpo. Me encanta pasear en su mirada que se somete a ratos a la mía, es el añejo de mis años, juventud que se escapa de las manos. ¿Podría usted ser mi compañero de vida? Un laberinto en que me introduzco, viajando en la pureza que representa este amor arrebatador de sentidos; como usted no hay dos. Siempre provoca la magia de mis labios, hasta hoy también eriza despiadadamente mi piel que exhorta sin palabras el calor de mis poros vueltos agua de mis manos. Soy el río de sus palabras. Gusto de esos instantes, gusto del placer que representa usted. Nuestros actos son la voz del lenguaje, uno en el...

unikornjo

Es tan extraño, tan nuevo, inquietante; me pierde en cada juego de coquetería. He rasgado mis labios de tanto morderles, por nerviosismo, coquetería, ansiedad, felicidad. Es la mezcla perfecta. Llorar de felicidad jamás me paso tan seguido, es totalmente abrumador. Al mirar -esa sonrisa suya, un mundo se creó en esos momento-; sí, tiene una maravillosa sonrisa y esos abrazos que mueven el mundo, oh y como olvidar el suave roce de sus labios sobre la mejilla. Estoy extasiada por así decirlo, extasiada de saber, de intentar conocerle, de escuchar. La emoción surge en el instante en que converges, mis labios se deslizan sobre mis dientes, éstos estrujándoles quedándose con el sabor a cherry de mi eos; se a vuelto mi reacción favorita. El destino sugiere encontrarnos, soltarnos y volvernos a encontrar entre sonrisas, ademanes y caricias; es como estar a salvo entre sus brazos... Usted me derrite!

El amor en la mente

Cómo te explico que tu ausencia marca mi piel. Te confieso que al solo leer tu apellido me reencuentro con tus instantes, sonrío como si no hubiese un mañana (y al escribirlo la nostalgia me atrapa), sí, aún me derrito (siempre un poco más). Espero el inicio de la semana con ansias de encontrarte, así fue, en ese inicio de palabras mi mundo se tornó rojo, seguro era culpa del abrumante calor que nos ha recorrido estos últimos días, nada tuvo que ver su sonrisa y esa mirada suya que rompe las barreras de seguridad. El año se acaba y usted confiesa en un abrazo, mil e-mail’s y docenas de palabras lo absurdo que es tenerme como el café de los martes; a mí sin embargo me causa un suspiro. Mi frase de la semana “lenguaje sin palabras”, nuestro momento más bobo y lindo, momentáneo e inquietante, ridículamente hermoso; hemos tan solo llegado al grado de comunicarnos sin decir palabras, a señas, me refiero. Es tan real que no se puede tocar. Escuchar, es una de mis cuali...

Intocable

El rayo de luz al amanecer, el humeante café por la mañana y la inmensidad del tiempo. Ante la espera de su encuentro mi inquietante levedad y serenidad, giraban al compás musical de mis oídos sordos y mis ojos atentos al ocaso; ¿Cómo podía bailar sin su presencia? ¿Cómo podía tocarle sin manos? -ya que se había derretido por el calor del momento-. Un saludo a lo lejos y en segundos el camino se había vuelto de flores color atardecer. Las miradas fueron nulas, ya no ardía el sol ante el abrazo de su presencia. Un silencio. Ça va. Oui. Su francés y yo. No le bastaba a las manecillas del reloj, también el aire se entrometía entre nosotros... un espacio entre los dos, ya el atlas quedaba corto desde su esquina -sí, era un libro gigante!-. El entorno estaba lleno de cuadros, audios, círculos, frágiles miradas que suplicaban más y más... Entre tanto una crítica, una pausa sobre el mundo y la juventud -pretextos tuyos para acercarte-, un joven nos interrumpió, dis...

Me derrite tu francés

No basta con que generes este inconsciente nerviosismo en mí, te atreves a mirarme con audacia y singularidad. También en estas letras descubrirás mi estúpida sonrisa. Ahora duermo todas las noches con tu última mirada, esa cordialidad. Me encanta tu carácter explosivo y ultrajante. Nuestra primera cita envuelve mis días, como sinfonías de colores. Te prometo que las drogas no influyen en mi escritura, simplemente mi redacción es muy mala. Traslado mis sentimientos al pensamiento y éste lo denota en mis manos. Descuida no voy a crear una historia de amor. Multilingüe, así es este intento de sentimiento. No creo que sea suficiente sólo tu presencia, al terminar la semana, pues yo siempre quiero más. En tu mirada encuentro mi felicidad. Hoy, viendo las palmeras de la universidad pienso en mi liderazgo, aquel que se hundió en mis kilos de más. Eso de no ser sociable, no apremia. Y regresando a ti, jamás había sentido esta "especie" de admiración; aún en mi...

Perhaps...

Podría escribir un libro de tu sonrisa, más sería devastador caer en la monotonía de este amor in-consumado, pero la perplejidad de tu sonrisa en la mía me hace brillar desordenadamente, esparciéndome levemente por cada calle al caminar. Eres y no eres la huella eterna en mi interior, -Y me encontré maldiciéndote, odiándote, y diciendo para mí: ¿Por qué el destino quiso que te cruzaras en mi camino? Luego me acusé de blasfemia y no sentía en mí más que un deseo, una sola esperanza: ¡Verte otra vez! ¡Sí, verte otra vez! Solo bastaba que aparecieras, que sólo me miraras y de mi ser entero tomaras posesión. Oh, mi -amor-: ¡soy tuya! ¡te amo!- Volviste con esa sonrisa tuya en un "espectacular" por el blvd y esa chispa (maldición para muchos) regreso; como no habría de empaparme esa sonrisa si de tu esencia juvenil fui echa aún en el infortunio de la mía, me enamoró de ti con locura... obsesionadamente. Y aún mueves el piso que camino. Tener frente a frent...