Ir al contenido principal

Me encanta sentir la suavidad de tu piel...y mis manos aun conservan tu dulce aroma!! ♥

La vida es así… a todos nos dan la oportunidad de enamorarnos por segunda vez, ¿pero habrá una tercera?… Hay gente que vive la vida pensando que todo es un milagro y otros que nada lo es, yo creo que mi milagro eres tu…Yo ya ame una vez, pero esta segunda ves es con una intensidad que jamás había imaginado y a esta no la puedo dejar ir. Aunque el amor te enseña a dejar cuando es necesario. Y las palabras anteriores han de quedar atrás, cuando en verdad no podía dejarla ir. Una vez me dijeron, nunca des todo de ti, de tu amor a alguien. Pues al final si sale mal será difícil reconstruirte y poder superarlo. Me he dado cuenta que es cierto, me ha costado mucho poder dejar de pensar en ese amor, ese al que le di todo, todo de mi.

Ayer que me pidió aquel favor… metí mi mano lentamente por debajo de su ropa, pues mis manos estaban un poco frías, y aunque se lo advertí aun así me lo pidió. Al momento de rozar mi mano sobre su piel, ella pego un salto, y solo pude decir, te lo dije. Continúe lentamente hasta llegar a mi objetivo, moviendo mis dedos de arriba a abajo para que quedara satisfecha. Baje una vez más mi mano lentamente hasta sacarla. Y tan solo decir listo y obtener la respuesta de un sí, así está mucho mejor, gracias. Me recosté en su hombro y tiernamente me dijo… sueñito, recostando su cabeza sobre la mía. Al final, una despedida furtiva. Un abrazo estrujante y un beso, un cálido beso. Llego el momento de la separación hasta escuchar un espero verte el martes, miércoles o…le interrumpí y dije que te parece el jueves, y dijo bueno un día que vayas. Cada quien camino hacia lados opuestos, no sé qué pasaba por su mente, pero yo no podía entender que hacia ahí en ese momento. Tan solo seguí hasta mi final.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Mis días en la librería Morisaki, de Satoshi Yagisawa

Reseña: Mis días en la librería Morisaki, una carta de amor a los libros, los silencios y las segundas oportunidades Hay novelas que no necesitan ser complejas para ser profundas. Mis días en la librería Morisaki de Satoshi Yagisawa es una de esas pequeñas joyas que, en su aparente simplicidad, logra conmover con fuerza. Es una historia cálida y breve, pero repleta de pausas que invitan a respirar y de emociones que se quedan contigo mucho después de cerrar el libro. 📚 Los libros como refugio Desde el inicio, la protagonista se ve envuelta en una crisis personal. Ha perdido su empleo, su relación ha terminado, y se encuentra sin rumbo. Es entonces cuando su tío le ofrece vivir en el piso sobre su vieja librería, un lugar polvoriento, lleno de libros olvidados… pero también lleno de historias esperando ser leídas. Ahí, en el silencio de los estantes y el olor a papel viejo, comienza a reconstruirse. El libro sugiere que a veces no neces...

Amor de mis amores!

Esos ojos suyos en los que alguna vez me perdí, aún tienen el brillo de ternura cuando algo le emociona; tan bonito es recordar a través de ellos. Hablar con usted es como si el tiempo no pasará, aunque nos sumerge en historias a lo largo de los años, viejos amores, uniones fortalecidas, felicidades de una vida juntos pero separados. Su sonrisa de memorias infinitas, risas que nunca pude besar, labios que a ratos solía callar en el suspiro de una canción; memorias de espacios invisibles o creaciones infinitas. Usted siempre tan original e inquebrantable, robando el encanto, enlazando palabras, innovando al mundo en cada uno de sus pasos; usted que hace el tiempo inexistente y la vida una sonrisa.

The Silent Patient, de Alex Michaelides

Reseña: La paciente silenciosa Una danza entre el silencio, el trauma y la mente rota. Un thriller que susurra verdades hasta que grita. Hay libros que no solo se leen: se habitan. La paciente silenciosa , de Alex Michaelides, es uno de esos thrillers psicológicos que parecen moverse en voz baja… hasta que explotan. No necesita sangre a raudales ni persecuciones frenéticas. Le basta el peso de un silencio bien colocado, una mente fracturada y un misterio que se revela capa por capa, casi como si respirara. El crimen y el silencio Alicia Berenson es una reconocida pintora que, de un día para otro, comete un crimen impensable: asesina a su esposo y, tras hacerlo, deja de hablar. Ni una palabra. Su silencio no es solo desconcertante, es casi artístico. Un mensaje contenido, poderoso, incluso más impactante que una confesión. “El silencio puede ser ensordecedor.” — Alex Michaelides El peso de esa ausencia de palabras es lo que construye la atmósfera del libro. No se tra...