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Amante de lo ajeno...

Te amare en silencio, para que nadie diga nada… para que dejen de discutir en cuanto a si debo o no amarte. Porque ya me canse, y la magnitud de este amor es muy grande. Aunque jamás te tenga entre mis brazos, aunque jamás vuelvan tus besos, aunque jamás vivas este amor conmigo. Sé que debo callar lo que siento, y hasta quizás jamás haberme imagino o deseado tenerte. Detesto que solo me busques cuando necesitas algo, pero a veces no sé cómo decirte que no, que no puedo. Sin duda se que está mal, que deberías hacerlo tú, pero como abandonarte. Es tan difícil dejarte, es tan difícil disfrazar mis miradas, dejarte de ver con ternura, es tan difícil sostener mi frialdad. No está bien quererte de esta manera, lo sé, pero como apago esto si ni tu pudiste hacerlo con tus mentiras. Puedo decir que odio critiques a todos cuando tu muchas veces eres peor. Yo reconozco que no debo amarte así, que no debo ayudarte, que no debo estar a tu lado. Pero tú, ¿cuándo reconoces que te equivocaste? Eso jamás, pues aunque tengas mil errores, para ti todo está bien. Te aprovechas de la gente, manipulas sin cesar, y podría creer que te divierte hacer sufrir, mas no lo sé, ni tengo con que asegurarlo. Egoísta y posesiva, nada de lo que fue tuyo permites se aleje de ti, pues siempre de algo te han de servir. Te dan la mano y tomas todo lo que le sigue. No soy nadie para decirte nada y creo no hacerlo, pero no puedo no pensarlo. Eres orgullosa, hipócrita, celosa, infiel al igual que yo. Hemos de diferir en algo… yo no trato por conveniencia, ni engaño por ambición. A pesar de todo eso te amo y amare aunque seas ajena a mí, aunque sea en silencio.



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