Ir al contenido principal

Pasaje de ti...

Entre tu piel y mis manos se extiende un tiempo muerto de besos que no te daré, esa física nos separa mientras la química, secuelas de sentidos comunes nos acerca más y más. ¿Cómo pedirle al tiempo la oportunidad de amarte? O una (la) forma perfecta para cubrirte de mí... Encontrarme entre tu mirar y sentirlo como la primera vez; quererte menos que hoy. La ambigüedad de nuestro "destino" nos aleja, me detiene, te lleva a un laberinto de oportunidades... ¿Dónde nos encontramos?
Ahí en el abismo de mi quietud marca el frío, al estar sin ti; memorias que van de un rostro a otro para encontrar el tuyo, solo que mi miedo de perderte propone no encontrarte aún ni en sueños. Algo de ti clavo mi sentir, un instinto ya marchito en ti.
Pido auxilio, más me empapas con tu presencia en voces de terceros, imágenes predispuestas y mensajes que me llenan de nostalgia... ¿Maldecir tu existencia? Jamás.
¿Te he cantado mi verdad? Este "amor" sublime e ingenuo que alguna vez llame puro por la ignorancia de creerte inocente en tu calculada manipulación al pretenderte superior, ¿y lo eras? No lo sé. Fui un juego de palabras... Encanta, quede!
Cruzar nuestros caminos fue pausa de secretos y lágrimas... Suspiros al aire de un instante feliz. Tú mi mejor regalo en esta, mi última vida.

-Mujer...calma-s-


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Mis días en la librería Morisaki, de Satoshi Yagisawa

Reseña: Mis días en la librería Morisaki, una carta de amor a los libros, los silencios y las segundas oportunidades Hay novelas que no necesitan ser complejas para ser profundas. Mis días en la librería Morisaki de Satoshi Yagisawa es una de esas pequeñas joyas que, en su aparente simplicidad, logra conmover con fuerza. Es una historia cálida y breve, pero repleta de pausas que invitan a respirar y de emociones que se quedan contigo mucho después de cerrar el libro. 📚 Los libros como refugio Desde el inicio, la protagonista se ve envuelta en una crisis personal. Ha perdido su empleo, su relación ha terminado, y se encuentra sin rumbo. Es entonces cuando su tío le ofrece vivir en el piso sobre su vieja librería, un lugar polvoriento, lleno de libros olvidados… pero también lleno de historias esperando ser leídas. Ahí, en el silencio de los estantes y el olor a papel viejo, comienza a reconstruirse. El libro sugiere que a veces no neces...

Amor de mis amores!

Esos ojos suyos en los que alguna vez me perdí, aún tienen el brillo de ternura cuando algo le emociona; tan bonito es recordar a través de ellos. Hablar con usted es como si el tiempo no pasará, aunque nos sumerge en historias a lo largo de los años, viejos amores, uniones fortalecidas, felicidades de una vida juntos pero separados. Su sonrisa de memorias infinitas, risas que nunca pude besar, labios que a ratos solía callar en el suspiro de una canción; memorias de espacios invisibles o creaciones infinitas. Usted siempre tan original e inquebrantable, robando el encanto, enlazando palabras, innovando al mundo en cada uno de sus pasos; usted que hace el tiempo inexistente y la vida una sonrisa.

The Silent Patient, de Alex Michaelides

Reseña: La paciente silenciosa Una danza entre el silencio, el trauma y la mente rota. Un thriller que susurra verdades hasta que grita. Hay libros que no solo se leen: se habitan. La paciente silenciosa , de Alex Michaelides, es uno de esos thrillers psicológicos que parecen moverse en voz baja… hasta que explotan. No necesita sangre a raudales ni persecuciones frenéticas. Le basta el peso de un silencio bien colocado, una mente fracturada y un misterio que se revela capa por capa, casi como si respirara. El crimen y el silencio Alicia Berenson es una reconocida pintora que, de un día para otro, comete un crimen impensable: asesina a su esposo y, tras hacerlo, deja de hablar. Ni una palabra. Su silencio no es solo desconcertante, es casi artístico. Un mensaje contenido, poderoso, incluso más impactante que una confesión. “El silencio puede ser ensordecedor.” — Alex Michaelides El peso de esa ausencia de palabras es lo que construye la atmósfera del libro. No se tra...