Ir al contenido principal

Temblando


Temblando…

Casi pierdo la cordura ¿O la perdí? No, si, lo estoy;
Esto aterrada aquí entre cuatro paredes a las que les urge
Una remodelación, sin aliento ni conciencia,
aquí donde se agota mi respiración. Donde, donde todo
se pierde, donde acaban las ganas, aquí donde el calor
me derrite. Cada nota es un alivio mas la pista
completa llega a ser un tormento. Él juega con
sus recuerdos, los destroza, estas miradas me congelan;
inmóvil, por primera vez…seca, sin ganas…inaceptable.

Libertad, libertinaje, libre…¿amor? No, diversión,
Fantasía… ¿pasión? No, lujuria, solo una ilusión
y yo el juguete al que le puedes sacar provecho…
dulce herida, cruel olvido.
Basta! A, desata…me, que ya quema tu cuerpo,
Enciende la luz, déjame ver a quien le agradezco esta desgracia…
Abajo esta tu marca ahí donde al placer hiciste pedazos;
-Baja poco a poco la sangre entre mis brazos- Horas de ti,
Oh! Que desdicha, libérame…hazlo ya…
y yo ahí sin nada...

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Mis días en la librería Morisaki, de Satoshi Yagisawa

Reseña: Mis días en la librería Morisaki, una carta de amor a los libros, los silencios y las segundas oportunidades Hay novelas que no necesitan ser complejas para ser profundas. Mis días en la librería Morisaki de Satoshi Yagisawa es una de esas pequeñas joyas que, en su aparente simplicidad, logra conmover con fuerza. Es una historia cálida y breve, pero repleta de pausas que invitan a respirar y de emociones que se quedan contigo mucho después de cerrar el libro. 📚 Los libros como refugio Desde el inicio, la protagonista se ve envuelta en una crisis personal. Ha perdido su empleo, su relación ha terminado, y se encuentra sin rumbo. Es entonces cuando su tío le ofrece vivir en el piso sobre su vieja librería, un lugar polvoriento, lleno de libros olvidados… pero también lleno de historias esperando ser leídas. Ahí, en el silencio de los estantes y el olor a papel viejo, comienza a reconstruirse. El libro sugiere que a veces no neces...

Amor de mis amores!

Esos ojos suyos en los que alguna vez me perdí, aún tienen el brillo de ternura cuando algo le emociona; tan bonito es recordar a través de ellos. Hablar con usted es como si el tiempo no pasará, aunque nos sumerge en historias a lo largo de los años, viejos amores, uniones fortalecidas, felicidades de una vida juntos pero separados. Su sonrisa de memorias infinitas, risas que nunca pude besar, labios que a ratos solía callar en el suspiro de una canción; memorias de espacios invisibles o creaciones infinitas. Usted siempre tan original e inquebrantable, robando el encanto, enlazando palabras, innovando al mundo en cada uno de sus pasos; usted que hace el tiempo inexistente y la vida una sonrisa.

The Silent Patient, de Alex Michaelides

Reseña: La paciente silenciosa Una danza entre el silencio, el trauma y la mente rota. Un thriller que susurra verdades hasta que grita. Hay libros que no solo se leen: se habitan. La paciente silenciosa , de Alex Michaelides, es uno de esos thrillers psicológicos que parecen moverse en voz baja… hasta que explotan. No necesita sangre a raudales ni persecuciones frenéticas. Le basta el peso de un silencio bien colocado, una mente fracturada y un misterio que se revela capa por capa, casi como si respirara. El crimen y el silencio Alicia Berenson es una reconocida pintora que, de un día para otro, comete un crimen impensable: asesina a su esposo y, tras hacerlo, deja de hablar. Ni una palabra. Su silencio no es solo desconcertante, es casi artístico. Un mensaje contenido, poderoso, incluso más impactante que una confesión. “El silencio puede ser ensordecedor.” — Alex Michaelides El peso de esa ausencia de palabras es lo que construye la atmósfera del libro. No se tra...