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esa carta que quizás nunca leas...


Una vez construí un anillo que por diamante llevaba una flor no sé porque algo me dice que no le prestó atención; sabe, cuando posé sus ojos sobre los míos la primera vez algo destello en mi una sonrisa, me trajo hasta sus labios y no pude dejar de besarle…yo le dije bien no podemos estas juntas aún llorando, pues temo dañarle; usted acepto aquello, dijo no te vayas y entre sus brazos quede.
Hace cinco meses yo inconciente escuche el reclamo, la ira, el odio, su dolor-el mío…antes de aquello pasamos momentos difíciles mas nunca le abandone, amaba pese a vivir en mundos distintos estar con usted.
Hoy el día es gris y llevo puestas las pulseras de mi vida con usted, las dos ultimas me traen dicha y el recuerdo de un error, un decisión que habíamos tomado, nos amamos es verdad y el separarnos no había sido lo mas indicado así que volvimos pero en ese regreso estuvo el error no era el hecho de estar juntas, sino el que no volvimos con la misma persona éramos otras; caminamos tres meses de la mano creyendo que todo sería igual, seguimos una relación sin la pequeña y frágil ruptura que nos unía. Y en los otros tres meses se dio cuenta que yo resultaba ser un estorbo para su felicidad, para aceptar a ese ángel corrompido.
Nuestro amor triunfo esa primera vez, pesé a las múltiples adversidades, a las heridas sin cerrar, donde no existen dueños, sino dos corazones que se pertenecen. Fue usted mi mejor realidad, la esperanza incierta de un futuro juntas, mi primer amor verdadero; aún tan presente, más que un recuerdo…amor por favor no te vayas.

PD. Yo te seguiré amando cada mañana, tarde y noche de enero a diciembre. Te amo!

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