Amada inconsciente dame el veneno de tus labios, eres dosis perfecta que anula la mortalidad de este corazón, tan tuyo, tan mío; muerte prefiero antes que vivir idiotizado una vez más por amor. Solo un beso te pido para despedazar el alma que ya por ti había vivido; ves esta amnesia no te olvida, mas quiere esa hiriente calidad que alguna vez le entrego tu boca. La espera de ti marca mis días, la consecuente agonía de una ilusión encadenada; y la razón siendo tan cierta de mentira, que tu amada mía jamás volverías. Que instantes necesitas para volver a mis brazos, como en aquel verano en que fuimos uno, anda y ven a encarnarme ante tu sexo; dulce mujer acércate, dame una palabra, una mirada fría como la nieve, que encienda al fuego mi sed de ti. Ven y altera mis sentidos, al tiempo, sin esencia, tan solo aproxímate, clávame este puñal sin piedad; recórreme palpando el cuerpo y dejándome sin aliento, ya a tu amor esclavizado me encuentro, que ...
"Descubriendo el placer de la felicidad"