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"Instantes de mí" (I.- Líneas de un amor de antaño)


I.- Líneas de un amor de antaño.

Intentaba ser otra, y en verdad lo era. Caminaba despacio, cautelosamente, pero aun era frágil, aún no sabía lo que me esperaba en ese recinto de soledad y agonía. Hasta que le conocí. Apareció como un ángel cae del cielo, llego a la puerta preguntando por su “coro”; apenas podía apreciarse pues el sol cubría parte de su escultural silueta. Y ahí comenzó esa aventura. Existía cierta enemistad por un principio, pero su acercamiento fue muy sutil y poco a poco me gano. Era callada y refinada, surgieron miradas, sonrisas, atenciones no muy comunes en ese entonces. A pesar de que la maltrataba verbalmente y la hacía trizas reduciéndole a un nada, ella siempre tomaba una actitud muy positiva, siempre me recibía con una sonrisa. Nuestro trato mejoraba al paso del tiempo, al grado en que si no nos miraban juntas la gente se extrañaba. Siempre llegaba y preguntaba por mí. Alguna vez falte a su clase y dijo “es una pena que nuestra estrella no haya venido, ahora como hemos de brillar sin ella”, ese día el ensayo no duro mucho. Pregunto en mi salón para saber cómo estaba, y bien le comentaron que regresaba al siguiente día. Regrese como nueva, vivaz, sonriente y mientras ella me buscaba en el 2do piso del edificio yo estaba en el teatro, al salir de el me vio y grito “¡hay cocha!”, simplemente reí y no voltee hasta que dijo mi nombre, y claro sonreí.

Nos preparábamos para el festival del día de las madres, en donde ella compro una foto mía, pues baile. Ese mes afinábamos los últimos detalles para el concurso del Himno Nacional. Junio, un mes de mil cosas, evaluaciones finales, partidos con los maestros; le lastime el tobillo jugando basquetbol, no fue plan con mañana, bueno solo el hecho de tirarla. Con justa razón estaba molesta, aunque se le paso pronto. Era tan gracioso como la hacía enojar o se ponía celosa, me di cuenta de sus celos pues antes de empezar su clase un amigo y yo estábamos platicando, pues él quería que le hiciera un poema para su novia y a pesar de que ella estaba cotorreando con las chicas del coro, simplemente con el hecho de que yo me reía volteo toda enojada y dijo “ya mucha platica ¿no? Luego siguen noviando”… simplemente nos reímos, él dijo más tarde nos vemos y me guiño el ojo. Ella estaba furiosa pero tenía que controlarse. Pasaba muy buenos ratos con ella la verdad, a pesar de la diferencia de edades, ocupaciones y entre otras miles de cosas más. Aunque aun no sabía nada.

Finales de junio principios de julio, una desgracia; me invito a tomar un café, pregunto ¿tienes amigas lesbianas?, apenada dije no, mientras ella se reía. Al preguntarle el porqué, contesto que no me diría, pero que una amiga mía andaba tras de mí. Reí y dije, dime quien es para decirle que yo no soy así. Jamás habíamos tenido un silencio tan largo hasta ese día. La gente se entero, todos en aquel colegio lo mencionaban, tanto ella como yo lo negábamos. Las cosas empeoraron, le habían dicho que yo decía cosas de ella, eso era una mentira. Por supuesto se alejo de mí, y muy claro me dijo “No me interesa ser tu amiga, no vales la pena. Espero no volver a saber nada de ti en mi vida. Y deja de estar usando mi vida como un periódico” Le dije que yo jamás había hecho de su vida un periódico, y que si esa era su decisión la respetaría aunque no estuviera de acuerdo. Al paso del tiempo me fui dando cuenta de lo mucho que me hacía falta.

Después de un tiempo me entere de todo, de tantas cosas, de su amor por mí. Y fui tan desdichada, pues para entonces bien sabía que la amaba. Era tan ingenua en ese entonces, a pesar de que me hacía sentir mil cosas, hasta que ya no la tuve me di cuenta que la amaba y es por ello que tuve que dejarla ir; todos me la recordaban y aun lo hacen, solo que ahora no hay dolor. Pero ella era encantadora, y de eso no tengo dudas. No me arrepiento de lo que hice en aquella época, mas no hubiese querido ella se alejara de mí. Jamás fue mía, pero quizás mi amor siempre le pertenecerá. Mi primer amor, mi amor prohibido, la mujer que cambio mi vida. Y como ella una vez dijo “Lo que hace a las personas diferentes es su capacidad de amar y servir, su entrega y sobre todo su humildad”… sigo aquí luchando, viviendo, disfrutando, amando y aprendiendo cada día más, por mí, porque su decir hizo que siguiera viviendo. Aunque lo que pudo ser nuestro acabara así, en un adiós interminable.
♪♫“Y te recuerdo… en algún lado de mi pasado tú fuiste lo mejor y más bello que me pudo suceder…no te imaginas cuanto extraño la tierna luz de tu mirada.”♪♫

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