Una de las cosas que más miedo me da es perder la memoria, pues malamente vivo de mis recuerdos, pero me encanta la historia, a veces me aferraba a pensar en qué pude hacer mejor, pero ¿qué sentido tendría cambiarlo? No hubiese vivido lo que viví; aquellos amores y desamores, el ballet, el teatro, la música, los retos laborales, el libro incompleto, el mar, el rancho, los tatuajes, las pedas, las drogas, las múltiples remodelaciones, y esos viajes...si acaso cambiase alguna cosa, mi esencia también lo haría, y así, tal como soy, me amo infinitamente y amo todo ese aprendizaje y aquellos que me han formado. Aun con mi memoria quebrantada y la evidente constante en que desvanece cada uno de mis recuerdos, he encontrado el alivio en esa pérdida. Estoy en el tercer escalón y me he encontrado con diferentes dificultades, aparte de previamente dicha, se cruzó un preinfarto en mi camino, una explosion de emociones, y una debilidad que recorre todo mi cuerpo, comenzó en los brazos, despué...
"Descubriendo el placer de la felicidad"