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Mostrando las entradas de junio, 2015

EN EL RÍO DE TU ESPLENDOR

Estaba pensando en si nos volviésemos a encontrar, siendo uno, y me di cuenta que era imposible, casi tan absurdo como que la luna es de queso. La edad nos ahoga en su río. Me despintaré las uñas para cambiar de suerte, volveré al espacio donde no te encuentres, marcaré mis pasos en la arena hacia el mar, y ahí, en el deseo de mis labios brincaré a la muerte para jamás perderme. Vibraré en el lapso de tu respiración como arcángel caído del cielo. Colapsaré las horas de tu cordialidad, entre tu alma y mi voz. Quebrantaré tu mirada, empapándote de mí. Tú, tú mojaras tus labios en los poros de mi piel. Navegante de mi cuerpo. Volcaré tu mundo en una sonrisa, que erizará el río de tu esplendor y te derrite… me derrite, la picardía, ironía, lo absurdo… y volvemos a ser uno. J'adore!

Su última sonrisa...

Alguna vez le conté sobre lo irresistible que era la mueca de sus labios, quizás en aquellos días de auxilio; NO, yo sé que NO. El choque entre nosotros comenzó con una mirada, NO; otra vez NO, en realidad fue una palabra, -castigo-, una palabra en acciones. La dramatización perfecta. En su inicio he de admitir, fue la comedía perfecta; ligera motivación estudiantil. Lleva el nombre de mi amor de verano, sí, ese que ha quedado perpetuo entre mis versos -los más cursis-, era agobiante, casi como usted, pero NO, jamás es igual. Procuré no seguir el juego, pero su coquetería era embriagante, podría dominar a cualquiera y yo solía someterme a su encanto. Hasta que el juego comenzó a desviarse y convertirse en letras románticas -absurdas-, error fatal. Un día fue usted, el otro yo, ¡oh! nos ignoramos tan bonito. NO sé cuándo comenzó todo, pero sé el final. Tuve sus mejores días, ¡oh! si, una mirada o dos, tres y se mordía los labios. Alguno tenía que iniciar, su especialid...