En el libertinaje se a perdido la seducción, todo resulta ser tan fácil ahora. ¿Pero dónde quedo el tiempo de conquista? Ese sutil encanto en el que uno se da el tiempo para embellecer la belleza de un alguien, así como yo a ratos lo hago contigo. Tú, que con el tiempo persistes, estás con tropiezos y logros, recordándome lo que es vivir. Como me gusta... ese ingenio de ti, que no seas como cualquiera, un alguien casi imposible. -el que persevera alcanza, dicen por ahí- Te haces querer, pero no con todos, amo lo poco que sé de sus demonios y el encanto que eres a partir de ellos. Quizás lo nuestro solo sea un juego de seducción, llamado amistad. Entre apariencias nos convertimos en el dulce pecado de muchos. Los ojos de esos tantos que nos provocan en su imaginación tan impredecible. Pero basta de palabras, palabras susurrantes de un sueño imperial que distorsionan las voces. Solo sé que te quiero lo suficiente para aprender y llegar a amarte, pero eso la gente ...
"Descubriendo el placer de la felicidad"