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The Silent Patient, de Alex Michaelides

Reseña: La paciente silenciosa Una danza entre el silencio, el trauma y la mente rota. Un thriller que susurra verdades hasta que grita. Hay libros que no solo se leen: se habitan. La paciente silenciosa , de Alex Michaelides, es uno de esos thrillers psicológicos que parecen moverse en voz baja… hasta que explotan. No necesita sangre a raudales ni persecuciones frenéticas. Le basta el peso de un silencio bien colocado, una mente fracturada y un misterio que se revela capa por capa, casi como si respirara. El crimen y el silencio Alicia Berenson es una reconocida pintora que, de un día para otro, comete un crimen impensable: asesina a su esposo y, tras hacerlo, deja de hablar. Ni una palabra. Su silencio no es solo desconcertante, es casi artístico. Un mensaje contenido, poderoso, incluso más impactante que una confesión. “El silencio puede ser ensordecedor.” — Alex Michaelides El peso de esa ausencia de palabras es lo que construye la atmósfera del libro. No se tra...
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Mis días en la librería Morisaki, de Satoshi Yagisawa

Reseña: Mis días en la librería Morisaki, una carta de amor a los libros, los silencios y las segundas oportunidades Hay novelas que no necesitan ser complejas para ser profundas. Mis días en la librería Morisaki de Satoshi Yagisawa es una de esas pequeñas joyas que, en su aparente simplicidad, logra conmover con fuerza. Es una historia cálida y breve, pero repleta de pausas que invitan a respirar y de emociones que se quedan contigo mucho después de cerrar el libro. 📚 Los libros como refugio Desde el inicio, la protagonista se ve envuelta en una crisis personal. Ha perdido su empleo, su relación ha terminado, y se encuentra sin rumbo. Es entonces cuando su tío le ofrece vivir en el piso sobre su vieja librería, un lugar polvoriento, lleno de libros olvidados… pero también lleno de historias esperando ser leídas. Ahí, en el silencio de los estantes y el olor a papel viejo, comienza a reconstruirse. El libro sugiere que a veces no neces...

Sobrevivir

Sobrevivir Todo inició con una infancia controlada, una obsesión acompaña de sentimientos encontrados, La depresión… la intolerable necesidad de morir, una autoestima opresiva, la creatividad, el romance, las nuevas experiencias a flor de piel, el reconocimiento, inocencia fracturada por la confianza y el abuso, los amores a medias. La depresión, otra vez… Esa insoportable necesidad de sentirme amada, sin amarme, la amargura, un amor nuevo condenado a la desconfianza, Las migajas, base de las futuras fracturas amorosas, la depresión, que nunca se fue… Un amanecer asomándose a la distancia, grietas sanando,  empoderamiento latente,  un amor de redes,  aquel pasado resurgiendo en las sobras de la buena voluntad,  abismo… Un viaje de despedida al pasado y el triunfante reencuentro de mi misma,  inquieta, curiosa, constante, volvi, El beso que removió sentimiento y un lazo que unió, caos, control, comodidad, Futuro comprometido,  la depresión asomándose ante la...

Humano

  Humano Se dice que el humano es el peor Ser Vivo en el mundo, pues con su ingenio puede destruirlo. Es increíble cómo podemos transformarnos, evolucionar nuestra mente a niveles impresionantes, crear cosas inmensas o aquellas cosas que quedan impregnadas en otras personas. Existe esto de la moral, el capitalismo, los valores, estructuras normativas, leyes, ética, todo para el control y la conducta de la sociedad. Y sinceramente todo lo que está en contra o refuta el capitalismo es más de lo mismo. Pero todo eso formó a nuestros antepasados y formará a nuestros futuros. En estos tiempos se dice que hay que vivir la vida como mejor nos plazca, disfrutar de las cosas que nos gustan y hacer todo lo que queramos. En nuestro tiempo libre, ya que siendo godín te riges a lo que te diga el jefe, aunque no te guste y en realidad uno aguanta por necesidad. A veces no nos creemos suficiente o mejores. Estamos aterrados a dar ese paso hacia adelante. Y tan solo es por aquello del amor propio,...

El tercer escalón

 Una de las cosas que más miedo me da es perder la memoria, pues malamente vivo de mis recuerdos, pero me encanta la historia, a veces me aferraba a pensar en qué pude hacer mejor, pero ¿qué sentido tendría cambiarlo? No hubiese vivido lo que viví; aquellos amores y desamores, el ballet, el teatro, la música, los retos laborales, el libro incompleto, el mar, el rancho, los tatuajes, las pedas, las drogas, las múltiples remodelaciones, y esos viajes...si acaso cambiase alguna cosa, mi esencia también lo haría, y así, tal como soy, me amo infinitamente y amo todo ese aprendizaje y aquellos que me han formado. Aun con mi memoria quebrantada y la evidente constante en que desvanece cada uno de mis recuerdos, he encontrado el alivio en esa pérdida. Estoy en el tercer escalón y me he encontrado con diferentes dificultades, aparte de previamente dicha, se cruzó un preinfarto en mi camino, una explosion de emociones, y una debilidad que recorre todo mi cuerpo, comenzó en los brazos, despué...

Morenita mia

No tengo nada que perdonarte y aún a pesar de haber permitido tanto abuso de tu parte, aún me muero de ganas por besar esos labios, de ver “suites” y recordar nuestros encuentros en aquel hospital… esas ganas de siempre tenernos. Siempre serás  mi esposa, mi familia, la mujer con la que compartí una vida y aquella cachorrita de nombre Sofía. Siempre tendrás mis brazos y este verdadero amor, pues son tu hogar. Tal vez esté Alzheimer te borre de mí, pero en ese profundo rincón de memoria, aquella mirada enamorada que un día me diste, permanecerá.  Te amo morenita mía! Tuya, hasta que el destello de luz se apague…. 

TT

 5.- Ayer me acorde de ti, del tiempo que nos hizo falta, de los mil besos que m e quedaste debiendo.  Nos comimos el tiempo y al final nos faltó tanto, de no haber corrido estaríamos planeando nuestro primer 14 de febrero. Tantos viajes pendientes. Mucho tiempo por vivir, porque cuando encuentras a quien amas siempre falta el tiempo, te das cuenta de lo corta que es la vida. Mira que hizo falta tiempo para andar en la playa, bailar, inventar una aventura, complacer nuestros antojos, tanto tiempo. Tanto tiempo, para andar en tu vestido blanco, negro o dorado, sobre ese andar de flores mientras te espero del otro lado. Mira que hizo falta tiempo para respetar nuestro tiempo al tiempo. Mírame ahora, seré madre de una hija que nunca será mía, la amo sin tenerla entre mis brazos, ya planeamos el cuarto, la cuna, sus mascotas, la casa, su spot de lectura, es una fantasía llena de amor y anhelo que mis ojos nunca podrán ver. Pero ahí estoy animando su llegada. Esos detalles que vi c...